Porque tu eres la piedra en el camino con la que sé que nunca voy a tropezar....
.... en todo caso la cogeré y me la guardaré en el bolsillo para que me haga compañia.
1.7.10
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Dibuja aviones en las nubes
21.6.10
Y mientras espera, dibuja aviones en las nubes justo a las 10 de la noche, siguiendo la estela con sus manos, apagando los párpados para imaginarse a dónde irán a aterrizar. La recoge Selene. Y cuando los vuelve a abrir, el avión ya ha desaparecido dejando atrás a los rayos del sol, que horas después estarán siguiendo su rastro cabreados, pensando porqué los abandonó de esa manera. Sin saber que el avión ya esta de nuevo aquí. Pero esta vez se olvidó de volver con él.
Buen viaje.
Publicado por Clow Ceridwen en 11:36 p. m. 0 comentarios
Que preciosa poesía es ...
... tenerte desnudo en mi cama.
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Yo te enseñaré la perfección.
16.6.10
Vente conmigo, enserio… Cógeme de la mano, yo no haré ascos a tu piel amarrillenta y a esos dedos semi-marcados, es más… haré que no los vuelvas a tener así. Yo, Ana, te haré brillar, te enseñaré a ser como quieras ser, te presentare a la
Eso si, mantén la boca bien cerrada y sella tus labios. Esto es un secreto.
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Etiquetas: Adriana
El postre
13.6.10
La cena se enfriaba en la mesa, pero ¿Que importaba? Su presente temperatura hacía contraste con su cuerpo caliente y sudoroso, y su lengua había encontrado mejores sabores que degustar: su piel, su saliva. Mientras sus manos recorrían su espalda y sus dedos apretaban su carne, intentando evitar, sin conseguirlo, apagar gritos que se perdían en el repiqueteo de las taladradoras de los obreros al otro lado de la pared, al son de la pelvis de él que se movía a la vez que penetraba una y otra vez dentro de ella acompasados de respiraciones entrecortadas, sintiendo sus dientes clavándosele en el cuello y sus dedos apretando sus glúteos. Deseándole aún más.
Y luego ella se dejó caer lentamente hacía atrás y se quedó tumbada encima de la mesa de madera de la cocina, con la cabeza de él apoyada en su pecho. El descanso.
Giró la cabeza hacia la izquierda mientras le acariciaba el pelo, y pudo observar los restos de lo que iba a ser su cena esparcidos por el suelo junto a los trozos de cristales rotos. Pero no pudo evitar sonreir.
- Me ha gustado tu visita inesperada - Dijo Xanna sin borrar su sonrisa entre risas, como la de una niña pequeña. Y es que ese era uno de sus encantos, o eso la decían siempre. La inocencia a pesar de todo.
Él simplemente alzó la mirada riendose para mirarla unos segundos a los ojos y luego la mordió un pezón.
Supongo que aún faltaba el postre.
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Etiquetas: Xanna
