1.6.10
Me encantan las duchas relajantes de agua caliente por las mañanas.
Me quitan el olor a muerto de encima.
Publicado por Clow Ceridwen en 2:30 p. m. 3 comentarios
La ladrona de almas
27.5.10

Me gusta robarle a la gente trocitos de alma, desde la distancia y sin que se den cuenta. Plasmar unos segundos de un capítulo de sus vidas que para ellos, quizás, no sea importante, pero mis ojos han sido capaces de ver lo hermoso que hay en él. Clic
Tengo una colección de miradas huidizas, de sonrisas cómplices, de gestos de admiración o concentración frente a algún libro, de felicidad de una madre, de paz sobre la hierba o en cualquier lugar bañado por el sol, de ojos tristes, de sonidos de besos, de ojos curiosos de un niño ante todo. Vidas. Almas. Clic.
Mientras mi mente grita: ¡Patata!
Clic.Tengo una colección de miradas huidizas, de sonrisas cómplices, de gestos de admiración o concentración frente a algún libro, de felicidad de una madre, de paz sobre la hierba o en cualquier lugar bañado por el sol, de ojos tristes, de sonidos de besos, de ojos curiosos de un niño ante todo. Vidas. Almas. Clic.
Mientras mi mente grita: ¡Patata!
Publicado por Clow Ceridwen en 2:57 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: Ladrona de almas, Otros
Lunares
23.5.10

Te ofrezco la colección de cánticos de pájaros que escucho los días soleados por las tardes, y el sonido de las olas escondido en una concha de mar de la última vez que vi el océano, para que sientas paz cuando oigas tormentas. Y el sonido de mi risa también, si te gusta.
Te ofrezco mi cama por las noches, que duerme enfrente de un balcón grande y sonriente, que le muestra su amplia sonrisa de dientes blancos a la luna noche tras noche, aun que alguna vez que otra le ha dado plantón, pero no le importa… el sigue haciéndolo porque sabe que así otro día saldrá para poder guardarla, enviármela y que yo pueda regalártela, para que me recuerdes aunque no me tengas cerca y para cuando no quieras tenerme.
Y por la mañana…. Lunares para desayunar.
Publicado por Clow Ceridwen en 7:12 p. m. 6 comentarios
Ongaku
13.5.10

La encantaba sentir el roce de las cuerdas de acero en los dedos, incluso el dolor de las llagas de después y ver como la dejaban marcas lineales surcándole la piel. Observar cómo los folios se iban desplazando lentamente hasta caerse al suelo por el retumbar de las ondas y, sobretodo, sentir cada nota musical en el estómago, como un golpe de calor extraño sacudiéndole las entrañas, como sonido que empuja por salir. Sobretodo la vibración de la nota RE, que la hacía encoger el estómago, pero de una manera placentera.
Porque hay cosas que no se pueden decir ni con todas las palabras del mundo, aunque tu profesor de lengua se empeñe en hacerte creer que si cuando le dices que no sabes como explicar algo. Porque hay cosas que una cámara fotográfica no puede captar, ni podrá hacerlo nunca. Porque hay cosas que solo se pueden decir con la Música.
Te estoy hablando de sentimientos.
Y sobretodo le encantaba sentir la paz de su ser cuando pulsaba las cuerdas sin parar, aunque las yemas de los dedos le ardieran y estuvieran al rojo. Esa descarga de adrenalina, o de nervios, o de lo que sea. Nada importaba ya. Desconectaba. Flotaba.
Todo desaparecía y solo existían ella y ella. Ella y la música.
Solo la Música.
Porque hay cosas que no se pueden decir ni con todas las palabras del mundo, aunque tu profesor de lengua se empeñe en hacerte creer que si cuando le dices que no sabes como explicar algo. Porque hay cosas que una cámara fotográfica no puede captar, ni podrá hacerlo nunca. Porque hay cosas que solo se pueden decir con la Música.
Te estoy hablando de sentimientos.
Y sobretodo le encantaba sentir la paz de su ser cuando pulsaba las cuerdas sin parar, aunque las yemas de los dedos le ardieran y estuvieran al rojo. Esa descarga de adrenalina, o de nervios, o de lo que sea. Nada importaba ya. Desconectaba. Flotaba.
Todo desaparecía y solo existían ella y ella. Ella y la música.
Solo la Música.
Publicado por Clow Ceridwen en 12:41 a. m. 4 comentarios
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